La inteligencia artificial (IA) se ha incorporado rápidamente en la educación superior, generando interrogantes sobre su impacto en el desarrollo del pensamiento crítico de los estudiantes. Mientras algunos estudios sugieren que la IA puede potenciar habilidades de análisis y reflexión, otros advierten sobre los riesgos de una dependencia acrítica de estas herramientas. Esta revisión sistemática tiene como objetivo analizar la relación entre el uso de la inteligencia artificial y el desarrollo del pensamiento crítico en la educación superior. Mediante un enfoque cualitativo y siguiendo el protocolo PRISMA 2020, se realizó una búsqueda en bases de datos como Scopus, Web of Science, ProQuest y SciELO para el período 2020–2026. Se incluyeron 28 estudios en el análisis final. Los resultados demuestran que la relación entre IA y pensamiento crítico no es lineal, sino que depende del encuadre pedagógico. La evidencia converge en cuatro ejes de habilidades: análisis y evaluación, razonamiento y resolución de problemas, autorregulación y juicio ético. Se concluye que la IA fortalece el pensamiento crítico cuando existe mediación formativa, criterios de calidad y alfabetización algorítmica.
La inteligencia artificial (IA) se ha incorporado rápidamente en la educación superior, generando interrogantes sobre su impacto en el desarrollo del pensamiento crítico de los estudiantes. Mientras algunos estudios sugieren que la IA puede potenciar habilidades de análisis y reflexión, otros advierten sobre los riesgos de una dependencia acrítica de estas herramientas. Esta revisión sistemática tiene como objetivo analizar la relación entre el uso de la inteligencia artificial y el desarrollo del pensamiento crítico en la educación superior. Mediante un enfoque cualitativo y siguiendo el protocolo PRISMA 2020, se realizó una búsqueda en bases de datos como Scopus, Web of Science, ProQuest y SciELO para el período 2020–2026. Se incluyeron 28 estudios en el análisis final. Los resultados demuestran que la relación entre IA y pensamiento crítico no es lineal, sino que depende del encuadre pedagógico. La evidencia converge en cuatro ejes de habilidades: análisis y evaluación, razonamiento y resolución de problemas, autorregulación y juicio ético. Se concluye que la IA fortalece el pensamiento crítico cuando existe mediación formativa, criterios de calidad y alfabetización algorítmica.