Contexto: La autonomía en la educación infantil es un componente central del desarrollo integral del niño y ha ganado relevancia en los debates pedagógicos contemporáneos, al promover la participación activa y la toma de decisiones desde temprana edad. Objetivo: Analizar las dimensiones pedagógicas de la autonomía en la educación infantil para comprender su impacto en el desarrollo integral del niño. Metodología: Se realizó una revisión sistemática siguiendo el método PRISMA, considerando un corpus de 20 estudios originales publicados entre 2022 y 2026. Se analizaron estrategias pedagógicas, participación familiar, metodologías activas y condiciones del entorno educativo. Resultados: La autonomía infantil se concibe como un proceso multidimensional influido por estrategias lúdicas, metodologías activas como el enfoque Montessori, participación familiar y condiciones del entorno educativo. Se destacó el rol del docente como mediador, así como la brecha entre los marcos teóricos y su implementación práctica en el aula. Conclusiones: El desarrollo de la autonomía en la educación infantil requiere la articulación coherente entre política educativa, formación docente y participación familiar. Fortalecer estas dimensiones permite diseñar prácticas pedagógicas que reconozcan al niño como sujeto activo de su aprendizaje, promoviendo su desarrollo integral de manera sostenible y significativa.
Context: Autonomy in early childhood education (ECE) is a fundamental pillar of holistic development and has gained significant prominence in contemporary pedagogical debates by promoting active participation and decision-making from an early age. Objective: This study aims to analyze the pedagogical dimensions of autonomy in early childhood education to understand its impact on the holistic development of the child. Methodology: A systematic literature review was conducted following the PRISMA guidelines, examining a corpus of 20 original studies published between 2022 and 2026. The review analyzed pedagogical strategies, family involvement, active methodologies, and the conditions of the educational environment. Results: Childhood autonomy is identified as a multidimensional process influenced by play-based strategies, active methodologies—such as the Montessori approach—family engagement, and environmental factors. The findings highlight the teacher’s role as a mediator and reveal a significant theory-practice gap regarding the implementation of autonomy in the classroom. Conclusions: Developing autonomy in early childhood education requires a coherent alignment between educational policy, teacher professional development, and family participation. Strengthening these dimensions enables the design of pedagogical practices that recognize the child as an active agent of their own learning, thereby promoting sustainable and meaningful holistic development.