La evaluación formativa mejora y promueve prácticas pedagógicas equitativas e inclusivas. No obstante, persisten vacíos en la comprensión de sus implicancias reales, particularmente en contextos latinoamericanos donde coexisten discursos innovadores con culturas evaluativas de arraigo sumativo. El objetivo de este estudio es analizar las implicancias de esta evaluación en los procesos de enseñanza-aprendizaje a partir de la evidencia científica reciente. Se adopta la metodología PRISMA y se consultan las bases de datos Scopus, WoS, Scielo, Dialnet y Latindex. Se incluyen artículos empíricos y revisiones publicadas entre 2015 y 2025 en español e inglés, centrados en evaluación formativa en educación básica, media y superior. Se excluyen editoriales, estudios de evaluación sumativa, poblaciones no educativas y registros duplicados. La muestra incluye 19 estudios de una población de 223. Los resultados evidencian que la evaluación formativa constituye un proceso reflexivo, situado y comunicativo, cuya operacionalización depende de la calidad de la retroalimentación, la participación estudiantil y las condiciones institucionales. Asimismo, se identifican tensiones entre el potencial de los entornos digitales y las brechas estructurales que limitan su aprovechamiento. Se concluye que avanzar hacia una cultura evaluativa formativa exige intervenciones que articulen políticas, formación docente situada y condiciones de trabajo pedagógico sostenibles.
Formative assessment enhances and promotes equitable and inclusive pedagogical practices. However, gaps persist in understanding its real implications, particularly in Latin American contexts where innovative discourses coexist with deeply embedded summative evaluation cultures. This study aims to analyze the implications of formative assessment in teaching-learning processes based on recent scientific evidence. The PRISMA methodology is adopted, consulting databases such as Scopus, WoS, Scielo, Dialnet, and Latindex. Empirical articles and reviews published between 2015 and 2025 in Spanish and English, focused on formative assessment in basic, secondary, and higher education, are included. Editorials, summative evaluation studies, non-educational populations, and duplicate records are excluded. The sample comprises 19 studies out of a population of 223. Results reveal that formative assessment constitutes a reflective, situated, and dialogic process, which operationalization depends on the quality of feedback, student participation, and institutional conditions. Likewise, tensions are identified between the potential of digital environments and structural gaps that limit their effective use. It is concluded that advancing toward a formative evaluation culture requires interventions that integrate policies, situated teacher training, and sustainable pedagogical working conditions